Dentro del ecosistema financiero actual podemos distinguir con claridad dos tipos de clientes: El cliente digital y el tradicional.

El cliente tradicional opera únicamente en las entidades financieras, acude varias veces al mes a la oficina a controlar sus cuentas y es asesorado in situ para cualquier tipo de gestión.

El cliente digital se caracteriza por una relación en la que prima el carácter on line, y esto conlleva a que está más predispuesto a trabajar con Fintech, BigTech o Neobancos. Si es cliente de una entidad financiera acude pocas veces al año a la oficina, solo para temas que considera importantes (asesoramiento, negociación o reclamación).

La evolución, del cliente tradicional al cliente digital en las finanzas

Como comentamos en nuestro primer post, a partir de la crisis financiera del 2008 se produjo un cambio de paradigma social basado sobre todo en la digitalización del ciudadano 2.0 y la interacción en las redes sociales. Las nuevas tecnologías digitales, al igual que en otros sectores, también  llegaron a sector financiero.

La irrupción del cliente digital en este sector empezó con fuerza, debido a que gran parte de los usuarios ya estaban familiarizados con las nuevas tecnologías digitales. La evolución está siendo muy rápida y el cliente digital se ha convertido en el centro de las estrategias de todos los actores del mundo financiero actual (entidades financieras, Fintech, Telecos, BigTech y NeoBanks).

El cliente tradicional sigue teniendo un peso muy importante, pero poco a poco, con el paso de los años se convertirá en una especie en peligro de extinción, ¿quedan muchos años para que esto suceda?

Características del cliente digital y tradicional

Cómo hemos comentado, dentro del sector financiero conviven dos tipologías de clientes opuestas. Su diferencia no reside solo en la digitalización, son dos perfiles que tienen una forma de ver la vida muy distinta, uno no ha cambiado sus costumbres (vive igual que lo hacía antes de la irrupción digital) y el otro no para de evolucionar.

El cliente tradicional

Es un cliente que valora la atención personalizada en su entidad financiera. Le gusta la confianza que le aporta su gestor en la sucursal y el asesoramiento personalizado en todas sus decisiones financieras.

El cliente digital

Es un cliente que tiene autonomía de decisión. Se informa mucho de lo que va a contratar, (en ocasiones sabe más que el propio vendedor) y sus canales de formación son las redes sociales y blogs especializados.

El cliente digital valora  la inmediatez y las cosas bien hechas, es un cliente más exigente que el tradicional. Valora más el hecho de colaborar y compartir que la propiedad en sí, y sus valores están muy alineados con la transparencia y sostenibilidad.

Cliente digital
Cliente digital

Podemos categorizar a los clientes digitales y tradicionales en función de la generación a la que pertenecen (hay muchas excepciones, estamos generalizando):

 

Cliente Tradicional
Cliente Tradicional

¿Eres un cliente digital o tradicional?

Hacer una escala para considerar si eres un cliente digital o tradicional resultaría complicado, ya que puede haber clientes que usen canales digitales para una determinada operativa y el canal tradicional (oficina) para otras.

Para una entidad financiera, estas serían algunas de las operativas de sus clientes que podríamos definir como digitales:

Si se opera habitualmente con la mayoría de estos ejemplos, podemos considerar al cliente como digital.

Y tú, ¿te consideras cliente digital o tradicional?

2 respuestas

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